Venezuela y Chile fueron, la semana pasada, anfitriones de dos cumbres: de la Alternativa Bolivariana para las Américas (Alba) y del Foro Económico Mundial (WEF) sobre América Latina respectivamente. En la superficie, las reuniones no podían ser más diferentes. El WEF es nominalmente apolítico y asociado tradicionalmente con el Consenso Washington, el conjunto de propuestas de políticas que encarnaban el enfoque neoliberal hacia los problemas de América Latina. Alba es una organización altamente política, con una evidente agenda ideológica, que aboga por el desarrollo regional colectivo con el centro en el bienestar social. Los puntos salientes que emergieron de las dos reuniones, sin embargo, muestran que sus objetivos para América Latina son notablemente similares no obstante sus enfoques son radicalmente
diferentes.End of preview - This article contains approximately 1095 words.
Subscribers: Log in now to read the full article
Not a Subscriber?
Choose from one of the following options